¿Por qué los teléfonos plegables todavía no se han convertido en la corriente principal?

¿Son acaso el futuro de la industria de los dispositivos inteligentes?

A tres años de su lanzamiento los teléfonos plegables siguen siendo un pequeño nicho en el mercado de teléfonos móviles, pero muchos apuestan a que serán el futuro de la industria.

Y es que estos dispositivos, con ciertas mejoras, pueden convertirse en una excelente herramienta de trabajo, pero también de entretenimiento. La experiencia de juego definitivamente mejora cuando se accede a una slots online, a la ruleta o al blackjack desde una pantalla desplegable muy parecida a una Tablet. Pero para que los teléfonos plegables se masifiquen todavía requieren una serie de cambios como un precio más bajo y mejoras tanto en hardware como en software.

¿Son los teléfonos plegables el futuro de la industria?

Las ventas de teléfonos plegables se dispararon en 2021, pero todavía siguen siendo apenas una pequeña porción de las ventas globales de teléfonos móviles. Según cifras de la consultora global IDC, en 2021 se vendieron 1.300 millones de smartphones en todo el mundo, pero de éstos solo 8 millones fueron teléfonos plegables, equivalente a menos del 1% del total.

Los teléfonos plegables son todavía un segmento marginal del mercado, pero sus ventas vienen aumentando aceleradamente, pasando de cerca de 2,0 millones en 2020 a 8 millones en 2021, es decir, cuatro veces más. En base a esto los grandes fabricantes siguen apostando a que este pudiera ser el futuro de la industria. Los teléfonos plegables podrían representar un 2% del mercado en 2025, según IDC, pero para esto falta todavía introducir cambios sustanciales entre los cuales se cuentan los siguientes:

Precio

El mayor obstáculo para la masificación en las ventas de los teléfonos plegables es su alto precio. Un dispositivo con un costo de entre $1.000 y $2.000 definitivamente no es accesible para la mayoría de los consumidores, pero en la medida en que, como ocurre normalmente, la tecnología se abarate con el tiempo, los teléfonos plegables tenderán a convertirse en la corriente principal. Gracias a las economías de escala se está logrando que el precio de los teléfonos plegables se acerque cada vez más al de los teléfonos móviles comunes de alta gama, lo que definitivamente favorecerá su masificación.

Fragilidad

La mayoría de los teléfonos plegables son mucho más frágiles que un teléfono móvil convencional. Detalles como bisagras chirriantes o pantallas que se arrugan y que se presentan pegajosas no han sido superados completamente. Estos dispositivos tienden a comportarse erráticamente ante una simple caída, siendo bastante más frágiles que un teléfono móvil convencional.

Estos molestos detalles no han desaparecido en los últimos modelos de teléfonos plegables, pero evidentemente sí han mejorado, lo que ha hecho a estos dispositivos cada vez más aceptables para un creciente número de consumidores.

Grosor

Los teléfonos plegables son bastante más gruesos que un móvil convencional. Cuando está plegado puede medir 16 milímetros de grosor, lo que en comparación es casi el doble del grosor de un iPhone 13 y por supuesto, es también mucho más pesado.

Software

El software de la mayoría de los teléfonos plegables también requiere algunos ajustes para conseguir que estos dispositivos sean aceptados completamente. Por ejemplo, la mayoría de las aplicaciones de transmisión de videos como Youtube, no cargan adecuadamente y el hecho de que los diferentes modelos de teléfonos plegables tengan distintos tamaños de pantalla, configuraciones y resoluciones lo hace aún más difícil. También la mayoría de aplicaciones no están diseñadas para funcionar adecuadamente en estos dispositivos, lo que limita en gran medida maximizar su uso.

Con todo lo señalado anteriormente, ¿Se podría esperar entonces que los teléfonos plegables se conviertan en la corriente principal en el mercado de teléfonos inteligentes en los próximos años? La respuesta es sí, pero antes los principales fabricantes deberán superar algunos escollos como un precio más accesible, dispositivos más duraderos y algunos problemas de software.