¿Qué tan rápido puede llegar a ser el chip de una computadora?

La velocidad de un chip es de aproximadamente un petahercio

Un grupo de investigadores especialistas internacionales han descubierto la velocidad máxima a la que corre o trabaja el microprocesador de una computadora. Recordemos que el chip es el principal motor de una PC o laptop y cualquier objeto electrónico, donde esta pequeña pieza de silicio corre a una velocidad inimaginable.

Recientemente, un estudio publicado por físicos de la Universidad Ludwig Maximilian de Munich, en colaboración con el Instituto Max Planck de óptica Cuántica y las Universidades Tecnológicas de Viena y Graz, revelan que la velocidad máxima de un chip es de aproximadamente un petahercio, que también se traduce como un millón de gigahercios. Esto significa que son unas 100.000 veces más rápidos que los transistores actuales.

Los científicos y expertos en microelectrónica están trabajando a marchas forzadas para que los componentes de los apartados electrónicos sean cada vez más pequeños y, por ende, más delgados y manejables. Esto permitirá, según ellos, que la transmisión de datos será más rápida, es decir, viajará a una mayor velocidad.

Para lograr esto se debe acelerar las señales de conmutación de los propios transistores, pues estos son los componentes de los chips que bloquean o permiten que fluya la corriente. De esta manera se ha llegado a la conclusión de cuanto más rápido quieras ir, más alta frecuencia, la señal electromagnética tiene que serlo, y en algún momento se entrará en el rango de la frecuencia de la luz.

Los componentes actuales de las computadoras no pueden superar estas limitaciones, pero hay dos materiales que, si tienen posibilidad de hacerlo, se trata del vidrio y la cerámica. Estos dos materiales requieren mucha más energía para ser excitados en comparación con los semiconductores, por ende, más energía permite el uso de luz de mayor frecuencia y, por lo tanto, una transmisión de datos más veloz.

Todavía faltan muchos años para alcanzar mayores velocidades de transferencia, pero los avances científicos son positivos, pero realmente falta demasiado tiempo para alcanzar velocidades inimaginables en el procesamiento de datos de un microchip.