Apple, de reina de la telefonía ¿a reina de la automoción?

Coches eléctricos, DepositphotosApple ya ha dado en el pasado sobradas muestras de su gran capacidad de adaptación, pasando del mercado de los ordenadores personales a convertir su teléfono móvil, el iPhone, en prácticamente sinónimo de smartphone, un aparato que ya forma parte de la cultura popular, así que si ahora se lanzan también a revolucionar el mercado de la automoción pocos dudan de que pueda conseguirlo, o al menos poner en serios aprietos a la competencia, no por nada la acción de Apple Inc. (AAPL) cotiza por encima de los ciento treinta dólares, y eso demuestra que es capaz de retener la atención del dinero incluso en unos momentos de tanta incertidumbre como los actuales, cuando activos refugio, farmacéuticas y comercios en línea atraen más capital.

Lanzamiento en el 2021… o en el 2024

 Estos son los años con los que se especula para que el gigante tecnológico lance su Apple Car, que promete contar con una batería de alto rendimiento que aumentará varias veces la autonomía de las baterías actuales sin aumentar por ello el tamaño de las mismas. La primera fecha, el 2021, fue proporcionada por un medio taiwanés (de rumores sobre la compañía fundada por Jobs, Wozniak y Wayne) que afirmaba contar con información de empresas proveedoras de Apple que parecían sugerir que la producción se encontraba mucho más avanzada de la fecha que la mayoría de medios dan como más plausible, el 2024, a pesar de que desde el 2016 se consideraba que el proyecto de un automóvil propio de Apple se había finiquitado para siempre, y que la compañía de la manzana mordida se limitaría a desarrollar software para los coches de terceras compañías.

El conocido como Proyecto Titán ya cuenta con varias patentes en su haber, las cuales han reavivado las especulaciones sobre la cercanía del automóvil de Apple, un auto que necesariamente será eléctrico y contará con algún tipo de inteligencia artificial, características ambas que ponen al Apple Car en competencia directa con Elon Musk y Tesla, la compañía de los coches autónomos y eléctricos por excelencia.

Dos compañías estadounidenses en pugna

 Y es que a pesar de que a Apple nunca le ha temblado el pulso ante un desafío (revolucionó la informática doméstica, la forma de escuchar música con dispositivos portátiles y lo que debía ser un smartphone), la disputa con Tesla, una compañía que ha disparado su valor en bolsa desde su nacimiento, no se presenta nada sencilla, ya que además de que tras la muerte de Steve Jobs Apple no cuenta de una figura pública del calado del carismático Elon Musk (que algunos comparan con la versión en el mundo real del genial Tony Stark), Tesla lleva años empeñando todos sus esfuerzos en la consecución de sus automóviles eléctricos, que en este sector son tan icónicos como los iPhones en la telefonía inteligente.

Cabe señalar que este empeño ha sido premiado por los inversores como bien muestra su cotización en bolsa, también es posible usar la cotización de sus acciones como instrumento en el trading de acciones con CFDs junto con otros tan populares como el oro, el bitcoin o el petróleo (aunque se debe destacar que en el trading online no se compra el título, la criptomoneda o el futuro de la materia prima, sino que se opera en corto o en largo con las cotizaciones mediante posiciones apalancadas, lo que aumenta los beneficios potenciales pero también las pérdidas, que pueden ser considerablemente elevadas y sucederse rápidamente, sobre todo si se tiene en cuenta la volatilidad que le es propia a las acciones, que tanto dependen de factores externos). Si se necesitan más datos sobre el interés que despierta entre los inversores ahí va otro; a principios del año de la pandemia Tesla valía más que General Motors y Ford, los hasta hace no demasiado tiempo buques insignia del sector automovilístico estadounidense (y eso que la acción valía unos trescientos dólares menos de lo que cuesta a día de hoy), no por nada diversos medios especializados en automóviles eléctricos o híbridos alaban la tecnología de los modelos tesla, que consideran que está muy por encima de la tecnología de la competencia. ¿Cuál de los dos referentes de la cultura empresarial estadounidense saldrá vencedora? ¿O quizás les adelante un rival asiático o europeo en la carrera por lograr el mejor automóvil eléctrico y con funciones inteligentes?