Millennials prefieren mensajear que recibir llamadas

La mayoría de los jóvenes suelen tener ansiedad cuando reciben llamadas

En México, entre los más de 98 millones de usuarios de teléfono celular (78.3% de la población de seis años o más) y los 88.6 millones de internautas que existen, hay un grupo poblacional que ha dejado en claro su preferencia por la comunicación escrita.

El 88.4% de las personas entre los 18 y 34 años, que representan el 35.2% de los usuarios, tienen como principal actividad enviar mensajes, lo cual ha fortalecido a la denominada “generación muda”, compuesta por miembros de las generaciones millenial y Z que evitan las llamadas telefónicas a toda costa.

A pesar de lo que pudiera pensarse, las principales razones para inclinarse por intercambiar mensajes en lugar de recibir llamadas, arrojan datos interesantes sobre sus hábitos y preferencias como usuarios de internet.

Los millennials prefieren mensajear por WhatsApp u otra aplicación de mensajería instantánea porque una llamada telefónica puede consumir mucho de su tiempo. Además, para poder atender una llamada, es necesario que interrumpa cualquier actividad que estén realizando, lo cual puede ser molesto o estresante para ellos.

Los mensajes suelen ser más eficientes que las llamadas, ya que es más sencillo establecer la razón por la cual se está entrando en contacto con otra persona. Así mismo, la mayoría de los jóvenes busca evitar contacto con personas que necesitan un favor, desean tener una confrontación verbal, cancelar o modificar planes previamente establecidos.

Otro de los factores es que al contestar una llamada en un espacio público, raramente se puede evitar que otros escuchen el contenido de la conversación, algo que atenta contra su deseo de privacidad.

Estas razones han abonado a la tendencia ascendente en el consumo de datos móviles trazada desde antes del inicio de la pandemia, pero también explican el por qué los jóvenes prefieren tener datos de navegación ilimitados antes que llamadas y SMS bajo ese mismo esquema.

Foto de Julián Gentilezza en Unsplash